Y tú mamá también

La vida es como la espuma, por eso hay que darse como el mar.
A veces me pueden romper el corazón, romperlo de muchas formas y hacer que me sienta una mierda. Otras veces, por el contrario, las personas pueden contarme una buena historia y desencadenar una serie de pensamientos que luego me hagan brotar mi vena filosófica.

Creo que eso va perfecto con la película que vengo a recomendar hoy.


Para quien no conozca este título: Por favor, no se sienta mal. 
Los que sí lo hagan: Aplaudanse, por favor. Porque es una joya. 

Quisiera aclarar que soy una ardua fan de las películas de culto y que incluso mi película favorita (Before Sunrise, 1995) no solo pertenece a este tópico del cine, sino que además es independiente, por lo que en ese sentido tiendo más a fijarme en la manera de contar historias que en la gran cantidad de efectos que estas puedan contener. 
Teniendo eso en cuenta, creo que puedo proceder a contar mi radiografía de este film. 

Es una película de esas que hacemos los Latinoamericanos, que para bien o mal, jamás se detiene a reparar en la clase de público que estará viendo, sino que retrata la vida cruda y sin censura, pero sin olvidarnos de poetizar incluso lo más doloroso. 
Tenoch y Julio son dos buenos amigos (a pesar de la diferencia entre clases sociales) que hacen lo usual de dos chicos de 18 años: tienen un par de novias, salen a fiestas con regularidad, se drogan y tienen su propia hermandad, llamada los Charolastas, junto a sus amigos Saba y Daniel. Cuando sus novias se van a Europa de vacaciones ellos se quedan en casa, Mexico, y se dedican a lo de siempre para después asistir a una boda familiar donde conocerán a Luisa Cortés, una española, y el verdadero drama va a hacer su aparición.

Destacaría de la película el buen uso de las escenas sexuales, todas relatadas de verdad, sin los exagerados gestos y fantasiosos escenarios de otras películas, tampoco es muy exigente, así que se presenta como se presentan estos encuentros en la vida real: con sus irés y venires.  

El viaje en auto en busca "Boca del Cielo", playa que en un principio será solo una invención de los dos chicos para que Luisa se acerque, propiciará un verdadero caldo de cultivo para las hormonas que pondrá a prueba la amistad de los dos chicos y les hará redefinir quienes son. De igual manera, nos regalarán buenas dosis de humor y conversaciones entre filosóficas y de confesión que promulgaran ese tinte amargo que va creciendo conforme pasan los minutos. 

La voz en off, que antes de hacer presencia silencia todo lo demás, muestra un crítica abierta a la vez que relata los pormenores de la vida de diferentes personajes y el futuro que les aguarda a cada uno. Media además con los hermosos planos que nos da el director y el uso de la luz natural que proyecta un ambiente mucho más cercano al espectador y procura más al estilo documental (dándole más veracidad a la crítica construida) sin caer en la repetición constante. Puesto que la historia se desarrolla a mitad de un cambio político mexicano, nos ayuda a entender de la misma manera que sucede y comprender la actitud a veces despreocupada y sarcástica que tienen los dos protagonistas de su entorno cercano.

Lo mejor: Spoiler  Lograr que la escena del beso entre Tenoch y Julio no se saliera de contexto... un director con menos talento o con solo una desviación, hubiese podido echar a la basura un buen film solo por enfocar mal esta escena. Y estando como está, casi al final de la película, dejaría sin sentido toda la trama. 
También resaltaría la buena ubicación de los actores y el escenario par hacer uso de la luz natural y los paisajes. 

Lo peor: Spoiler  Aquí ya viene siendo más de cuestión personal. Creo que me sentí mal porque ellos no lograron subsanar la amistad y terminaron por no volverse a ver. 

Aún así le doy 5/5 estrellas. 

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